1ºmarzo-paraguay-liternaura-orgUn Homenaje a aquellos Héroes y a los que hoy siguen levantando el Paraguay. El 1 de Marzo se recuerda a los héroes que cayeron en la guerra de la Triple Alianza. Guerra  ocurrida entre 1865 y 1870 en la que Argentina, Brasil y Uruguay se unieron contra el Paraguay, según el historiador Benjamín Cardozo “De 1.300.000 habitantes sobrevivieron 300.000, la mayoría mujeres y niños” Aunque algunos creen que este número es exagerado, pues se estima que la población del Paraguay no llegaba al millón.  Lo que no se pone en duda es genocidio sin precedentes que se llevó a cabo, mermando la población en un 70 %.  Veamos algunos estudios recientes sobre aquella tragedia, el Holocausto paraguayo.

Población antes de la guerra

Mucho se ha repetido que en 1864 la población paraguaya había alcanzado el millón de habitantes, pero Whigham dice que esta es una cifra probablemente exagerada, que proviene del libro del cronista belga Alfredo DuGraty (“La Republique de Paraguay”), quien había sido contratado por Carlos Antonio López para promocionar el país y su régimen.

El último censo de preguerra conocido es el de 1846, que consignó 238.862 habitantes. De nuevo aquí, señala Whigham, es necesario hacer correcciones por ausencia de algunos distritos y subestimación de la población infantil. Con todo, hechas las estimaciones de rigor y aplicando una tasa de crecimiento poblacional de entre 1,7 y 2,5 por ciento anual, que eran los promedios habituales en la región en esa época, se llega a que en el Paraguay de 1864 había entre 420.000 y 450.000 personas, aproximadamente.

Holocausto paraguayo

Sobre la base de estas cifras, Whigham y Potthast concluyen que en el curso de tan solo un lustro desapareció entre el 60 y el 70 por ciento de la población total del país, “lo cual es un porcentaje enorme, prácticamente sin precedentes en la historia de una nación moderna”.

Otros investigadores, como Jan Kleinpenning, sostienen que la población de posguerra era de 220.000. Whigham cuestiona las fuentes de esta información, pero señala que, aun si la cifra fuera correcta, la disminución poblacional habría sido del orden del 50 por ciento, algo igualmente extraordinario.

“Si lo consideramos en términos proporcionales, no hay muchos casos como estos en la historia moderna. Tal vez solo las terribles guerras balcánicas que antecedieron a la Primera Guerra Mundial. Se suele mencionar como ejemplo de catastrófica mortandad la que sufrió Rusia en la Segunda Guerra Mundial, con unos 20 millones de muertos, pero eso representó no más del 12 por ciento de la población rusa de la época”, subraya el historiador norteamericano.

Sufrimiento extremo

Le preguntamos a Whigham si la mayoría de las personas que dejaron de habitar el Paraguay efectivamente murió como consecuencia de la guerra, o hubo una parte considerable que simplemente emigró. Dijo que, si bien algo de migración hubo, esta no fue masiva. No hay evidencias de grandes contingentes de refugiados paraguayos en la región, más allá de algunas crónicas que mencionan mujeres que deambulaban y mendigaban en la zona de Mato Grosso. Además, realmente no había muchas opciones a dónde ir. Lo que sí hubo mucho fue migración interna, de gente que huía de las comunidades ribereñas para escapar de la soldadesca de ocupación y se dirigía tierra adentro.

De las aproximadamente 300.000 víctimas, buena parte murió en combate, como lo prueba la altísima disminución de la población masculina. El resto murió a causa de crímenes, penurias y, sobre todo, enfermedades, hambre y agotamiento.

No hay que olvidar, nos hace notar Whigham, que el país sufrió un colapso productivo durante los largos años de la guerra, justamente por la falta de mano de obra masculina para los trabajos duros de las chacras. Las mujeres, los niños y los ancianos se podían dedicar a la agricultura hasta cierto punto, pero no había bueyes para arar la tierra y era poco lo que podían producir en esas condiciones. Pronto eso se volvió un tremendo círculo vicioso. Los alimentos cada vez escaseaban más y, debido a ello, también mermaban las energías para cultivar y se deterioraba la salud.

Se ha estado hablando últimamente de reparación histórica al Paraguay. Es un tema a discutir. Whigham tiende a ser cauto en este punto. Pero el extremo sufrimiento del pueblo paraguayo en la Guerra de la Triple Alianza es algo que no se puede soslayar ni olvidar.

Fuente: Diario abc Color

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